
Emily Ladau trabaja como experta en comunicación, autora y activista por los derechos de las personas con discapacidad. Su objetivo es promover la accesibilidad a través de su trabajo narrativo. Ha desarrollado su carrera en el ámbito de la defensa de la discapacidad, utilizando sus habilidades en comunicación para apoyar a personas con síndrome de Larsen.
Es autora de Demystifying Disability: What to Know, What to Say, and How to Be an Ally, y ha ocupado distintos roles editoriales y de comunicación en organizaciones vinculadas a la discapacidad. Su trabajo busca transformar la comprensión pública sobre la discapacidad a través de la representación en los medios.
En esta entrevista con PRoud Council, Emily comparte cómo su experiencia personal influye en su enfoque de las relaciones públicas, destacando la importancia de la accesibilidad, los mensajes inclusivos y el valor de la perspectiva en el trabajo de comunicación.
Emily: “No me identifico específicamente como profesional de relaciones públicas, sino como alguien que trabaja en el mundo más amplio de la comunicación y que siente una gran pasión por usar las redes sociales para educar, involucrar e informar a las personas. Ahí es donde me ubico dentro de este campo.
Inicialmente quería ser profesora de inglés en secundaria, pero a mitad de la universidad atravesé lo que llamo una ‘crisis de cuarto de vida’. Dejé ese camino y me orienté hacia la defensa de la discapacidad, ya que tengo una discapacidad física y utilizo una silla de ruedas. No sabía adónde me llevaría eso, pero encontré mi lugar en la comunicación vinculada a la discapacidad, utilizándola para ayudar a que las personas comprendan mejor esta experiencia.
Me di cuenta de que la discapacidad tiene una crisis de comunicación: muchas personas no la entienden, tienen miedo de hablar del tema y suelen abordarlo de manera negativa debido a representaciones dañinas en los medios. Cómo hablamos de la discapacidad moldea cómo pensamos sobre ella, y cómo pensamos sobre ella influye en cómo hablamos. En ese momento entendí que la comunicación era el camino que quería seguir”.
Emily: “Siempre me gustaron las palabras. Disfruto conectar con las personas y encontrar formas de tender puentes en torno a temas difíciles o complejos. La comunicación fue el camino hacia eso, y me di cuenta de que me permitía llevar esa pasión al ámbito profesional”.
Emily: “Ser una persona con discapacidad me enseñó que debemos encontrarnos con las personas en el punto en el que están, y que muchas veces necesitamos paciencia al comunicarnos. Puede ser agotador explicar lo mismo repetidamente, pero la mayoría de las personas no ha sido educada para pensar o entender la discapacidad.
Dicho esto, la discapacidad no es un tema de nicho. Más de una de cada cuatro personas en Estados Unidos tiene algún tipo de discapacidad, y a nivel global más de mil millones de personas también. Es un tema altamente relevante, y eso impulsa mi motivación para usar la comunicación como una herramienta para involucrar a las personas y hacerlas sentir más cómodas en la conversación”.
Emily: “Los desafíos son dobles. Desde una perspectiva actitudinal, algunas personas juzgan, desestiman o reinterpretan lo que comunico según sus propios intereses. Eso puede ser difícil cuando el mensaje no se recibe como se esperaba.
También existen barreras físicas. Muchos eventos y espacios profesionales no contemplan la accesibilidad, lo que dificulta la conexión y el networking debido a lugares inaccesibles o la falta de subtitulado. Tanto las actitudes como los espacios pueden ser excluyentes”.
Emily: “Estoy en una posición particular: soy una profesional con discapacidad que comunica sobre discapacidad. Ser abierta respecto a mi experiencia me permitió crecer profesionalmente y convertir mi identidad en un valor dentro de mi trabajo.
Sin embargo, en términos de oportunidades más amplias, muchas veces se me encasilla únicamente como experta en discapacidad, sin reconocer todo lo que puedo aportar”.
Emily: “La mejor manera de afrontarlo es recordar que no tienes que demostrarle nada a nadie y que tu valor no depende de la validación externa. La comunicación es una herramienta que utilizo no solo hacia afuera —con clientes o audiencias— sino también hacia adentro, para dialogar con colegas, expresar claramente mis necesidades y establecer límites”.
Emily: “Prefiero lo simple y directo: enviar un correo, un mensaje o hacer una llamada. Para mí, las herramientas más accesibles son las más sencillas.
También intento ser consciente de que cada persona llega a este trabajo con experiencias y necesidades diferentes. La flexibilidad, la adaptabilidad y la capacidad de encontrarse con los demás donde están son clave”.
Emily: “Mi forma de ver el mundo está influida por mi discapacidad, y eso me enseñó a generar conversaciones que hacen que las personas se sientan bienvenidas. Compartir mi historia —cuando decido hacerlo— es una forma de crear conexión y derribar barreras”.
Emily: “Tener una discapacidad muchas veces implica desarrollar rapidez mental y creatividad para resolver problemas, porque constantemente estoy navegando un mundo que no fue diseñado para mí. Eso me permitió pensar de manera más abierta y encontrar nuevas formas de comunicar”.
Emily: “El enfoque de la industria cambia según el contexto social y cultural. Las relaciones públicas tienen un rol clave en impulsar conversaciones sobre diversidad, pero también pueden surgir barreras por el temor a la reacción o al conflicto. Ahí es donde las habilidades de comunicación son fundamentales: para liderar el mensaje y gestionar esas tensiones”.
Emily: “Existe una visión muy limitada de lo que es la discapacidad. Muchas veces se asocia a una imagen específica, pero en realidad atraviesa todas las identidades y puede formar parte de la vida de cualquier persona. Es una comunidad mucho más amplia de lo que suele representarse”.
Emily: “La accesibilidad no es solo física. También implica construir una cultura inclusiva, generar espacios de diálogo y animarse a abordar temas que pueden resultar incómodos.
Una forma simple de hacerlo es preguntar: “¿Qué puedo hacer para que este espacio sea más accesible para ti?”
Emily: “Adelante. Es importante reconocer que la experiencia personal es un valor. En comunicación y relaciones públicas, las estrategias son más sólidas cuando incluyen diversidad de perspectivas. No tengas miedo de ocupar espacios visibles y aportar a la construcción de narrativas”.
Emily: “Las experiencias y perspectivas de las personas con discapacidad tienen valor y deben ser tomadas en serio. No subestimen a las personas con discapacidad: reconózcanlas como miembros valiosos de cualquier equipo, con mucho para aportar”.