
Es un paso fluido de las artes escénicas a las relaciones públicas. Hay jóvenes talentosos que son artistas escénicos que deciden perseguir otras carreras más allá del escenario, pero siguen queriendo tener creatividad y presencia a las que están acostumbrados anteriormente en sus vidas preprofesionales. Las relaciones públicas ofrecen la emoción del entretenimiento en vivo con la estabilidad que los artistas típicamente no experimentan, lo que las convierte en un refugio ideal. Sin embargo, para muchos, la transición de estar en el escenario a ser el centro de atención puede sentirse como empezar de nuevo.
Cuando pisé por primera vez la clase de mi curso introductorio de producción de medios como una reciente bailarina retirada, inmediatamente me sentí atrasada. La mayoría de mis compañeros habían participado en estaciones de radio o clubes de televisión en la secundaria. Otros ya habían completado programas de entrenamiento o prácticas profesionales. Yo había pasado los últimos 16 años en el estudio de ballet, preparándome para un sueño que iba a cambiar justo antes del comienzo de mis estudios universitarios. Claro, yo había escrito para el periódico muy pequeño de mi escuela y había experimentado un poco con un blog gratuito en WordPress, pero mi portafolio no era para nada comparable. La relación entre las lenguas románicas y muchos estilos de baile comparte una misma similitud: cuando has dominado una vez un estilo, puedes aprender los demás bastante rápido. Sin embargo, estaba en un nuevo espacio y, a primera vista, se sintió como que no había pasos comunes.
Se sentía como empezar desde cero.
Eso era hasta que los cursos comenzaron a pasar de recorridos técnicos básicos sobre la plataforma a conceptos intermedios y avanzados. A medida que mis profesores empezaban a discutir sobre teorías y prácticas nuevas con toda la clase, yo me di cuenta de que yo estaba recogiendo el material con más rapidez que unos de mis compañeros. Sin embargo, eso no debería haber sido una sorpresa, después de haber aprendido nuevas combinaciones con solamente una demostración y sin música. A medida que comenzamos a profundizar en plataformas como InDesign, me di cuenta de que tenía una facilidad natural para el diseño y la composición, gracias a mi experiencia en escenografía y coreografía. Cuando me tocó hacer el curso obligatorio de oratoria, yo no sentía temor frente a audiencias ni al proyectar una personalidad firme.
Aunque rara vez se plantean desde una perspectiva comparativa, las artes escénicas y el marketing son, en esencia, formas de comunicación. Más aún, las expresiones más exitosas de ambas disciplinas buscan convencer a sus audiencias de sentir y actuar de manera diferente. El éxito en ambos campos depende de la construcción de relaciones. Así como los artistas escénicos establecen relaciones con directores y los equipos creativos colaboran con productores, los profesionales del marketing construyen relaciones con líderes y proveedores. Una vez que comienzas a establecer estas comparaciones, resulta difícil entender por qué ambas disciplinas no se analizan con mayor frecuencia en conjunto, más allá de la amplia categoría de los “creativos”.
Quienes provienen de las artes escénicas suelen llegar con estos instintos, pero estas habilidades son totalmente enseñables. Especialmente si estás matriculado en una institución de artes liberales, las clases de nivel básico en teatro y baile demuestran ser profundamente valiosas. Los fundamentos del arte escénico, al tiempo, enseñan el apreciamiento del espectáculo y revelan cómo el lenguaje corporal y las señales no verbales dan forma a un mensaje. También aprenderás cómo el manejo de los tiempos puede mejorar la forma en que transmites un mensaje, al mismo tiempo que desarrollas mayor seguridad para hablar frente a un público; ambas habilidades son fundamentales para construir una sólida presencia profesional. Además, adquirirás conocimientos básicos de diseño, tanto para espacios físicos como para la cámara, lo que fortalecerá tu sentido visual y tu capacidad para trabajar tanto en medios impresos como digitales.
Ya sea que hayas completado un proyecto teatral básico o que seas un profesional con una trayectoria avanzada y busques dar un giro a tu carrera, tu experiencia en las artes se destaca en tu perfil profesional. Puedes articular tu experiencia en el equipo de producción escénica como una colaboración con un equipo grande que usa técnicas elaboradas. Como artista escénico, puedes hablar de tu habilidad para memorizar y transmitir volúmenes extensos de información. Si alguna vez has sido suplente, puedes destacar tu capacidad de adaptación, tu facilidad para aprender rápidamente y tu preparación para gestionar situaciones de crisis. Incluso si tu participación se ha limitado al voluntariado o a grupos estudiantiles, no pases por alto tus aportaciones en la organización de eventos ni las habilidades de atención al cliente que desarrollaste trabajando de cara al público.
Las transiciones profesionales rara vez implican empezar completamente desde cero, pero pasar de las artes a la comunicación es una de las transiciones más naturales. Como estudiante de comunicación, probablemente ya te han introducido al concepto de darle un giro a una historia; en este caso, piensa en cómo puedes transformar tu experiencia en las artes y expresarla en el lenguaje del marketing, la comunicación y los medios. Después de todo, cuando haces del mundo tu escenario, solo tienes que dar un paso más allá de bambalinas.

Toni Marie Perilli es una estudiante de posgrado en comunicación de masas en la Universidad de Florida, copywriter destacada en American Theatre Wing’s “Art of a Show Master Class” y es escritora como también editora, para publicaciones que incluyen Her Campus UFL y Rowdy Magazine. Más allá de su trabajo y estudios, Toni Marie frecuentemente se encuentra planeando su siguiente salida a un teatro de Broadway, leyendo una comedia romántica, o publicando sobre parques temáticos y descubrimientos sobre belleza en su blog llamado Terrifically Toni ¡Conecta con ella en LinkedIn!