Cómo comunicar sobre salud mental: usar nuestras palabras para generar un cambio

Ya sea que estés escribiendo una publicación para un blog, creando contenido para redes sociales o trabajando en un comunicado de prensa, tus palabras tienen un impacto. Ese impacto se vuelve aún más importante cuando comunicamos sobre salud mental.

Las investigaciones muestran que la manera en que hablamos sobre el suicidio y la salud mental puede influir en cómo las personas piensan sobre estos temas, así como también si las personas buscan ayuda o no. Una comunicación responsable puede reducir el estigma, alentar a las personas a buscar ayuda y conectarlas con recursos de apoyo. Por otro lado, los mensajes sensacionalistas o irresponsables pueden tener consecuencias no deseadas.

Organizaciones como la American Foundation for Suicide Prevention (AFSP) han establecido guías para comunicar sobre el suicidio de manera segura y eficaz. Como profesionales de la comunicación, tenemos la responsabilidad de contribuir a definir la manera en que las personas hablan sobre la salud mental.

Las palabras importan

Al escribir o hablar sobre salud mental, aplica estas buenas prácticas:

  • Di “murió por suicidio” en lugar de “cometió suicidio”. La palabra “cometió” puede tener connotaciones relacionadas con un delito o una conducta indebida, lo que puede contribuir al estigma.
  • Evita describir los intentos de suicidio como “exitosos” o “fallidos”. En su lugar, utiliza expresiones como “intentó suicidarse”.
  • Evita términos informales como “loco”, “lunático” o “psicópata”. Aunque puedan parecer inofensivas, estas palabras pueden reforzar estereotipos negativos sobre las enfermedades mentales.
  • Utiliza lenguaje centrado en la persona siempre que sea posible. No diríamos que alguien “es cáncer”, por lo que tampoco deberíamos definir a las personas por un diagnóstico. En lugar de decir “ella es bipolar”, considera decir “ella es una persona que vive con trastorno bipolar”.
  • Evita describir el suicidio como una “epidemia” o utilizar expresiones que indiquen que las tasas de suicidio han “explotado” o “se han disparado”. Podemos decir que las tasas han aumentado en los últimos años, pero también debemos centrarnos en los hechos y enfatizar que el suicidio puede prevenirse y que hay apoyo disponible.

Ayudar a otros a contar la historia de manera responsable

Parte de nuestro papel como profesionales de la comunicación puede implicar asesorar a nuestra organización en materia de comunicación o trabajar con periodistas.

Algunas pautas importantes incluyen:

  • Evita describir explícitamente el método, el lugar o las circunstancias de una muerte por suicidio. Las investigaciones sugieren que una cobertura detallada puede aumentar el riesgo entre personas vulnerables.
  • Evita colocar la palabra “suicidio” en los titulares o destacarla de manera prominente en las páginas principales de los sitios web.
  • Enfócate en la vida de la persona, sus contribuciones y sus cualidades positivas, en lugar de centrarte en los detalles relacionados con su muerte.
  • Evita sugerir que un suicidio ocurrió debido a una sola causa o acontecimiento. Los problemas de salud mental y el suicidio son complejos y suelen estar influenciados por múltiples factores.

Incluye información sobre los recursos disponibles y los servicios de apoyo siempre que hables sobre el suicidio o las crisis de salud mental. Por ejemplo: Si tú o alguien que conoces está pasando por una situación difícil, llama o envía un mensaje de texto desde Estados Unidos al 988 para comunicarte con Suicide & Crisis Lifeline. También puedes comunicarte con Crisis Text Line enviando la palabra TALK al 741741, también desde Estados Unidos.

Uno de los mensajes más importantes que podemos comunicar es que hay ayuda disponible y que la recuperación es posible. Las historias bien contadas de personas que atraviesan una crisis pueden inspirar esperanza y ayudar a reducir el riesgo de suicidio entre quienes enfrentan dificultades similares.

Nuestro papel como profesionales de relaciones públicas

El Código de Ética de PRSA enfatiza la defensa de los intereses, la honestidad, la experiencia profesional y el servicio al interés público. Las conversaciones sobre salud mental y suicidio se encuentran en la intersección de estos cuatro valores.

Como futuros profesionales de la comunicación, es posible que tengan que asesorar a organizaciones después de una tragedia, desarrollar campañas de bienestar para empleados o crear mensajes educativos sobre salud mental para nuestras comunidades. Sus palabras importarán.

Como profesionales de la comunicación, podemos:

  • Cuestionar el lenguaje estigmatizante cuando lo escuchemos.
  • Alentar a las organizaciones a proporcionar recursos de salud mental.
  • Promover una narrativa inclusiva y respetuosa.
  • Ayudar a crear entornos en los que buscar ayuda sea visto como una señal de fortaleza y no de debilidad.

Sobre todo, podemos recordar que nuestra audiencia está conformada por personas reales que atraviesan situaciones que quizá nunca lleguemos a conocer.

Comuniquemos con cuidado

Durante el mes de la prevención del suicidio, recordamos que la comunicación es mucho más que clics, visualizaciones o métricas de interacción. Detrás de cada mensaje hay una persona real y detrás de cada estadística hay una historia humana. Como profesionales de la comunicación, tenemos la responsabilidad de utilizar nuestras palabras de manera consciente. Al comunicar con cuidado, podemos ayudar a reducir el estigma, alentar a las personas a buscar apoyo y recordarles a los demás que hay ayuda disponible.

Si tú o alguien que conoces está pasando por una situación difícil, llama o envía un mensaje de texto al 988 para comunicarte con la Línea de Ayuda para Suicidio y Crisis en Estados Unidos. Hay ayuda disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana.

Katie Thomas, APR, es directora de marketing de salud poblacional en el Nationwide Children’s Hospital y directora nacional de contenidos y alianzas educativas en The Kids Mental Health Foundation. Katie lidera las estrategias de marketing y comunicación para dos iniciativas clave del plan estratégico: salud conductual y salud poblacional.

Asimismo, Katie se desempeña como asesora profesional nacional de la PRSSA y como mentora de estudiantes a nivel local. Ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos figurar en la lista Top Women in Communications & PR de PR News, ingresar al Salón de la Fama de la Public Relations Student Society of America (PRSSA) y obtener el premio Tom Poling Practitioner of the Year, el premio Walt Seifert por su servicio destacado a la sección de PRSA en Ohio Central, así como los reconocimientos 40 Under 40 y Women of Influence de Columbus Business First.

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