Tomar el camino menos transitado

Cuando uno está dando sus primeros pasos en la carrera profesional, es fácil enfocarse en aquello que luce bien en el currículum: las pasantías con títulos llamativos, las organizaciones reconocidas o las experiencias que todos identifican de inmediato. Sin embargo, no todas las oportunidades llegan envueltas en prestigio. De hecho, algunas de las más significativas no lo hacen.

Hace un tiempo, una profesional con amplia trayectoria en comunicación me dio un consejo que, en ese momento, no supe valorar del todo: “acepta el trabajo que nadie quiere”. Me explicó que las posiciones menos llamativas y menos evidentes suelen ser las que generan el mayor crecimiento. No entendí realmente lo que quería decir hasta que conseguí mi primera pasantía en Indiana Humanities, una pequeña organización sin fines de lucro en Indianápolis que financia y desarrolla programas de humanidades en todo el estado de Indiana.

Conocí la organización gracias a una estudiante a la que entrevisté para el periódico estudiantil de Butler University. Su misión me pareció fascinante y comencé a seguir sus oportunidades laborales. Cuando tiempo después vi publicada en LinkedIn una pasantía en el área de desarrollo institucional, postulé de inmediato, aunque el desarrollo y la recaudación de fondos eran campos completamente nuevos para mí. Lo que sí tenía era experiencia escribiendo y una formación en artes liberales que me enseñó a adaptarme rápidamente, pensar de manera crítica y comunicarme en distintos contextos.

Salir de mi zona de confort fue exactamente lo que necesitaba. Escribí una serie de cuatro comunicaciones de bienvenida para nuevos donantes, desarrollé campañas de recaudación de fondos, realicé entrevistas para crear perfiles de donantes y redacté mensajes para campañas estatales de aportes equivalentes (matching campaigns). También tuve la oportunidad de escribir un artículo especial para el Mes Nacional de las Artes y las Humanidades, además de colaborar con reseñas de libros y cartas para una revista institucional. Ninguna de estas tareas correspondía estrictamente al trabajo tradicional de relaciones públicas, pero todas fortalecieron habilidades que hoy me convierten en una comunicadora mucho más versátil.

En el proceso descubrí algo aún más valioso: claridad. Aprendí qué tipo de trabajo me entusiasma, qué cosas no disfruto tanto y cómo quiero que se vea mi carrera profesional en el futuro. Las experiencias que me desafiaron fuera de mi zona de confort me ayudaron a comprender dónde puedo desarrollarme mejor y qué tipo de trabajo realmente me motiva.

Sin embargo, la enseñanza más importante llegó de una forma completamente inesperada. A mitad de mi pasantía, la organización sufrió importantes recortes en el financiamiento federal. Se suspendieron los subsidios y varios miembros del equipo fueron desvinculados. Podría haber sido una experiencia marcada únicamente por la frustración, y en parte lo fue. Pero lo que más me impactó fue la resiliencia del equipo de Indiana Humanities. El duelo dio paso a la risa. La frustración se transformó en determinación. Su compromiso con las humanidades no disminuyó; por el contrario, se fortaleció. Trabajar junto a ellos me enseñó cómo se ve realmente el trabajo impulsado por una misión.

Esa conexión continuó mucho después de que terminara mi pasantía. Algunos meses más tarde, la directora de comunicaciones de Indiana Humanities visitó mi Chapter de PRSSA como oradora invitada. Escucharla compartir su experiencia con mis compañeros fue un momento de cierre perfecto, un recordatorio de que las oportunidades más significativas no terminan cuando finaliza una pasantía. Permanecen con uno, lo transforman y vuelven a aparecer cuando menos lo espera.

Cuando pienso en el camino menos transitado, eso es exactamente lo que imagino: esas oportunidades silenciosas y poco glamorosas que terminan construyéndote de maneras que, muchas veces, las más prestigiosas no logran. Son las experiencias que te enseñan a adaptarte, a pensar críticamente, a enfrentar lo inesperado y a encontrar propósito en las personas que te rodean.

Mi camino hacia esta pasantía no fue lineal. Mi recorrido universitario tampoco lo ha sido. Pero aprendí que las experiencias más valiosas no siempre son las que todos persiguen. Muchas veces están escondidas en lugares que solo descubrís cuando te animás a decirle que sí a algo diferente.

Mi consejo para quienes están buscando una pasantía o tomando sus primeras decisiones profesionales es simple: no tengan miedo de aceptar esa oportunidad que quizás no luce perfecta en el currículum. Esa organización pequeña, ese puesto desconocido o ese trabajo al que nadie más parece prestarle atención.

Porque, a veces, el camino menos evidente no es simplemente otro camino. Es el que más termina transformándote.

Grace Wright es estudiante de último año en Purdue University, donde cursa Relaciones Públicas y Comunicación Estratégica con una especialización secundaria en Ciencia Política. Fue parte del Publications Subcommittee de PRSSA en el término 2025-2026 y se desempeña como Guest Relations Director de su Chapter. Además de su participación en PRSSA, realiza una pasantía en IU Health y preside la agencia estudiantil de Purdue. Cuando no está escribiendo, probablemente esté leyendo un buen libro o compartiendo tiempo con las personas que más quiere. ¡Conecta con Grace en LinkedIn!

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